LEYENDA DE TÚCUME- JUAN EL OSO



JUAN EL OSO

Cierto día una muchacha del pueblo salió sola, a caminar por una zona agrete. Vivía en lo alto de un monte, un gran oso. Éste, al  verla por los alrededores, la repto llevándosela a su cueva. Y la hizo su mujer. Encerrada y cautiva, la muchacha se lamentaba de su suerte. Nunca más vio la luz del sol, pues una piedra tapaba la entrada a la cueva y hasta tuvo que acostumbrarse a comer carne cruda, que su raptor le traía. Al tiempo, la muchacha tuvo un hijo que nació tan peludo y fuerte como su padre.
A medida que fue creciendo, Juan el osito se dio cuenta que su madre sufría mucho y desde ese momento, desdió que un día la liberaría del cautiverio en que su padre la tenía.
Cuando Juan el osito tuvo 6 años y siendo inmensa su fuerza, intento mover la gran piedra de la entrada de la cueva, pero no pudo. Tuvo que pasar u año más, para que, siendo ya más fuerte, pudiera retirarla. Fue entonces cuando tramó un plan para huir de la cueva, con su madre.
Así la muchacha pidió al gran oso que trajera agua y para ello le dio una canasta. Como la tarea le era imposible, éste tardo mucho en regresar. L a oportunidad largamente esperada, había llegado. Juan el oso huyó con su madre, salvándola del penoso cautiverio, y la llevó a vivir a la casa de sus abuelos, los padres de la muchacha.
La casita de adobe y quincha quedaba a las afuera del pueblo y tenía un gran patio con algunos algarrobos. Allí, sintiéndose más seguros, Juan su madre y el abuelo, esperaron el oso.
El padre de la muchacha, que recién veía a su hija tras su largo cautiverio, la oculto amorosamente bajo llave dentro de siete cuartos.
Juan el oso, solicitó al abuelo que preparara una escopeta. El encuentro entre padre e hijo, estaba cerca…
El olfato fino del oso, lo llevó directamente a la casa. Venia encolerizado y furioso. Lo habían engañado y él venía a recuperar lo suyo. Haría cualquier cosa para conseguirlo. Su rabia había sido monumental al encontrar la piedra movida en la cueva…
Se dirigió a la casa del padre de la muchacha. Allí, de un puntapié rompió la primera puerta. Paf! La segunda cayó bajo su fuerza de la misma manera, Boom! Y así con todas las demás hasta llegar a la sexta puerta. Juan contemplado la escena, le dijo a su abuelo que la muerte del gran oso estaba escrita en su frente!!.
El valiente Juan el Oso, tomo entonces la  escopeta y antes de que el villano raptor, le asestara una tremenda patada a la séptima puerta, disparo cuatro balas en su frente del gran animal. Éste cayó con su peso descomunal cerca de Juan el Oso y lo miró largamente, sin gruñir y cerró los ojos para siempre.
Al fin los tres, Juan, su madre y el abuelo se abrazaron felices, celebrando el término de su desdicha.
Desde entonces la fama de Juan como un ser valiente y extremadamente fuerte, fue conocida y comentada por toda la comarca .Ese fue el inicio, de una serie de increíbles aventuras que tuvo a lo largo de su vida y que poco a poco se convirtieron en leyendas… Las aventuras de Juan el Oso fueron muchas.

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